01 enero 2012

Lo esencial es invisible a los ojos


flores1 car

-¡Buenos días! - dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito, a la vez que se volvió, pero no vio a nadie.
-Estoy aquí -dijo a voz-, al pie del manzano.
-¿Quién eres? -dijo el principito-. Eres muy bonito...
-Soy un zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-. Estoy tan triste...
-No puedo jugar contigo  -dijo el zorro-. No estoy domesticado.
-¡Ah! perdón -dijo el principito.
Y, añadió después de reflexionar:
-¿Que significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro-. ¿Qué buscas?
-Busco a los hombres -dijo el principito-. Pero ¿que significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- poseen rifles y cazan. Eso es muy molesto. También crían gallinas.
Es su principal preocupación. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el principito-. Busco amigos. Pero, ¿que significa "domesticar"?
-Es algo que está muy olvidado -dijo el zorro-.
Significa "crear lazos".
-¿Crear lazos?
-Seguro -dijo el zorro-. Tú no eres para mí más que un niño parecido a cien mil niños y no te necesito. No te necesito. Yo no soy para ti más que uno más entre cien mil zorros. Ahora bien, si tú me domesticaras, nos necesitaríamos el uno al otro. Tú serías para mí único en el mundo, como yo lo sería para ti....
-Empiezo a comprender -dijo el principito-.
Hay una flor....:y me parece que me ha domesticado...
-Es posible - dijo el zorro-. ¡Se ven tantas cosas en la Tierra!
-¡No, no es en la Tierra! -dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
-¿En otro planeta?
-Si
-¿También hay cazadores en tu planeta?
-No
-¡Eso sí que es interesante! ¿Y gallinas?
-No
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Mi vida es monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen entre sí. Por lo tanto, me aburro un poco. Pero si tú me domesticaras, mi vida sería radiante. Conocería un ruido de pasos diferente a todos los otros. Los otros pasos me hacen esconderme bajo tierra. Los tuyos en cambio, me harían salir de mi madriguera; sería como una música. Y, además, ¿ves esos campos de trigo? Yo no como pan. Para mí el trigo es inútil, los campos de trigo no me dicen nada. ¡Es bien triste! Pero tú tienes cabellos de color de oro. Y si me domesticaras, ¡sería maravilloso! Los campos de trigo me recordarían tus cabellos de oro, y amaría el rumor del viento entre las espigas....
El zorro calló y miró por largo rato al principito:
-¡Domestícame...por favor! -dijo.
-Quiero hacerlo -respondió el principito-; pero no dispongo de mucho tiempo. Además, quiero buscarme amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien aquellas cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo para conocer nada. Compran las cosas ya hechas a los comerciantes; pero como no existe ningún comerciante de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
-¿Y que hay que hacer? -dijo el principito-
-Hace falta ser muy paciente -respondió el zorro-. Primero te sentarás en la hierba, un poco retirado de mí. Te miraré de reojo y tú no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día te podrás sentar un poco más cerca....
Al día siguiente volvió el principito.
-Hubiera sido mejor que volvieras a la misma hora -dijo el zorro-.
Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, te estaré esperando desde las tres y cuanto más se aproxime la hora de la cita, más feliz me sentiré. Y para las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré entonces el precio de la felicidad! Pero si vienes a horas distintas no sabré cuándo empezar a preparar mi corazón.... Los ritos son necesarios.
Fue así como el  principito domesticó al zorro. Mas cuando llegó el día de la separación, el zorro dijo:
-¡Ah! ¡Lloraré!
-Si lloras será por tu culpa -dijo el principito-.
Yo no quise hacerte  ningún mal; pero tú insististe en que te domesticara.
-Es cierto -dijo el zorro-. ¡Pero tú vas a llorar! -dijo el principito.
-Así es -respondió el zorro.
-Entonces, no has ganado nada.
-Si he ganado -dijo el zorro- a causa del color del trigo.
Después añadió:
-Ve a ver de nuevo a las rosas. Comprenderás entonces que la tuya es única es el mundo. Después regresa a decirme adiós y te haré partícipe de un secreto.
El principito se fue a ver de nuevo a las rosas y les dijo:
-En realidad no os parecéis en nada a mi rosa, ni sois nada todavía. Nadie os ha domesticado ni vosotras habéis domesticado a nadie. Sois como era mi zorro. Antes de que lo domesticara era un zorro igual a otros cien mil. Ahora que lo he hecho mi amigo, es un zorro único en el mundo.
Y las rosas se mostraron molestas.
-Sois realmente hermosas, pero vacías -añadió el principito-. Uno no se siente impulsado a dejarse morir por vosotras. Cualquiera pensará que mi rosa se parece a vosotras, pero ella es para mí más importante que todas vosotras juntas, porque ella es la que he regado, la que cubrí con un globo de cristal, la que libré de las orugas que le molestaban, dejando sólo aquellas que se volvieron mariposas.
Y se dirigió hacía donde estaba el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -repuso el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy sencillo. Consiste en que no se ve bien sino con el corazón, pues lo esencial es invisible a los ojos
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el principito, a fin de recordarlo.
-Es el tiempo que has perdido con tu rosa lo que la hace tan importante.
-Es el tiempo que he perdido con mi rosa....- dijo el principito a fin de no olvidarlo.
-Los hombres ha olvidado esta verdad -dijo el zorro-. Pero tú no debes olvidarla. Eres ahora responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa....
-Soy responsable de mi rosa....-repitió el principito, para acordarse.
Y, tendido sobre la hierba, lloró.....

Cap. XXI
El Principito
Antoine De Saint-Exupéry




4 comentarios:

luisa dijo...

me encanta el principito. Feliz año. Bss

Anónimo dijo...

El principito es un libro que aunque se haya leído varias veces siempre reconforta volverlo a leer. Gracias Montse. La foto como siempre preciosa.
Besos.Carmen.

Cecilia dijo...

He llegado aqui de casualidad y me voy con alas en mi corazón!!
Besos, Cecilia

montse cf dijo...

Luisa feliz año para ti también :))

Carmen, me alegro que te guste "El Principito". nos trae muy buenos recuerdos, verdad?

Cecilia, gracias por tu visita y tu comentario.

Un abrazo!!