21 noviembre 2013

Déjame que te cuente....

amanece

En un oasis escondido en los más lejanos paisajes del desierto se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, al lado de unas palmeras.
Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis para que sus camellos abrevaran y vio a Eliahu sudando mientras parecía escarbar en la arena.
-¿Qué tal, anciano?. La paz sea contigo.
-Y contigo -contestó Eliahu sin dejar su faena.
-¿Qué haces aquí, con este calor y esa pala en las manos?
-Estoy sembrando -contestó el viejo.
-¿Que siembras aquí Eliahu?
-Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba el palmar a su alrededor.
-¡Dátiles! -repitió el recién llegado. Y cerró lo ojos como quien escucha la mayor estupidez del mundo con comprensión- El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. Ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.
-No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, bebemos....
-Dime, amigo. ¿Cuantos años tienes?
-No sé...sesenta....setenta, ochenta....No sé... lo he olvidado.
Pero eso, ¿que importa?
-Mira, amigo. Las datileras tardan más de cincuenta años en crecer, y sólo cuando se convierten en palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no te estoy deseando el mal, y lo sabes. Ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difilcimente podrás llegar a cosechar algo de lo que hoy estás sembrando. Deja eso y ven conmigo.
-Mira, Hakim. Yo he comido dátiles que sembró otro, otro que tampoco soñó con comer esos dátiles. Yo siembro hoy para que otros puedan comer mañana los dátiles que estoy plantando....Y aunque sólo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.
-Me has dado una gran lección, Eliahu. Déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me has dado.
-Y, diciendo esto, Hakim puso en la mano del viejo una bolsa de cuero.
-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tú me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto, y sin embargo, fíjate, todavía no he acabado de sembrar y ya he cosechado un bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.
-Tu sabiduría me asombra, anciano. Ésta es la segunda gran lección que me has dado hoy, y quizás es más importante que la primera. Déjame que te pague también esta lección con otra bolsa de monedas.
-Y a veces pasa esto - siguió el anciano. Y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas- : sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar coseché no sólo una, sino dos veces.

Jorge Bucay

maquina con cela

Yo vengo de ese mismo mundo real del que vienes tú, yo habito este mismo planeta cotidiano que habitamos todos y convivo con la misma gente normal que tú conoces....
Construir "un entorno" cuesta mucha energía y dedicación.
Cambiar lo que tenía que cambiar, conseguir que no se desmoronase lo que había que preservar, y recorrer lo que había que explorar, lleva un tiempo.
Todo el camino que llevo recorrido hasta aquí no es más que una apuesta a un resultado.

¡Gracias por tu visita y feliz semana!
corazones

7 comentarios:

Analia Cristina dijo...

Linda la historia de Bucay,siempre me gustaron sus relatos.Buena leccion!

orange/chocolate dijo...

Esta entrada es sopa de pollo para el alma. Gracias, amiga.

Urugallu dijo...

Que bonita historia y creo que deberiamos de tomar puntos de ella.
Un beso Mon

Carmen carmenfigbul@gmail.com dijo...

Qué bonita la foto del máquina de escribir. Me encanta la historia. Gracias Montse. Muchos besos.

Aurélie dijo...

Alguien me advirtió una vez que tanto leer a Bucay, a Coehlo y demás me haría perder el sentido de la cruda realidad, como el Quijote perdió el sentido con sus libros de caballerías, mira por donde cuanto más me alejo de la realidad, más feliz me siento...
Me encanta la imagen de la cámara, me recordó a la señora Fletcher..
Miles de besines Mon..

Xurde dijo...

La calidad del futuro depende en gran medida de la calidad de las personas que vivimos el presente... El cambio climatico y todo lo que trae/traerá consigo debería ser para nosotros un referente más que suficiente para que plantásemos dátiles en todas las esquinas... !

montse cf dijo...

Gracias por pasar!! Por vuestra visita!!