30 octubre 2014

Viajar en el tiempo.

EL AMOR

A finales de los años 80, Lieserl, la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Albert Einstein a la Universidad de Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte.
Esta es una de ellas:
A Lieserl Einstein:

"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.

Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso estás detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela.
Por amor se vive y se muere.

Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de  E = mc2  aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo,, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, sin nos proponemos encontrar sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiese que en él habita, el amor es la única y última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba  de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta".

Tu padre: Albert Einstein.

Cartas

¡¡Feliz semana!!

9 comentarios:

montse cf dijo...

Gracias por tu visita!!! ♥

Jose Luis dijo...

Un equilibrio en tu presentación lleno de vida y recuerdos espero que se puedan leer las cartas en numerosas ocasiones con el paso de los tiempos

Anónimo dijo...

Esta semana será porque estoy especialmente sensible me he emocionado con tu trabajo. Precioso!
Muchos besos.
Carmen.

Urugallu dijo...

Siempre en esta vida te sorprendes con cosas que piensas que sabes y todos pensamos que sabemos como que es el amor, pero hoy al leer esta carta de Albert Einstein creo sinceramente que el amor es mucho mas y mas bonito de lo que pensamos.
Que esa fuerza no nos falte jamas y que todos nos demos cuenta que existe y que debemos de usarla por encima de todo ya que solo causa el bien.
Gracias por mostrárnoslas, gracias por hacernos disfrutar cada jueves con tu blog y gracias por abrirnos los ojos con cosas tan bonitas
Un beso grande

Montse dijo...

Einstein era un genio, eso lo sabemos, pero hasta que no lees una carta como esta, no vemos al hombre, al padre, al ser humano que nos emociona como cualquier otro padre aunque no sea un descubridor importante. Aunque si lo pensamos bien, como el amor a los hijos existe desde el principio del mundo, y seguirá así en las personas y en los animales, el ser "genio" queda en segundo término, ya que no creo haya un inventor de "La Bomba del Amor". Yo guardo con cuidado cartas de hace años, alguna es carta de amor, tal vez las vuelva a leer para descubrir si mi manera de pensar cambió ... o puede que las guarde para que las lea mi hija algún día lejano.
¡Es una bonita idea la de Albert Einstein!...besinos
Montse (madre)

Jose Fernandez dijo...

Bella entrada, desconocía esta faceta de Einstein y mira que no me pasé horas estudiando relatividad. Un saludo

Aurélie dijo...

Besín enorme, Bernardete, por devolverme la fé en el ser humano, acabo de apagar la tele, cabreada, desanimada, desesperada, impotente en la rabia de tanto corrupto, chorizo y sinvergüenza, visitar tu blog es recuperar la esperanza de que un mundo mejor, bello, honesto, dulce y desbordado de amor tiene que ser posible, quizás empezando uno mismo a luchar por esa energía básica y desconocida...
Te quiero mucho amiga.

"Gracias a tí he llegado a la última respuesta"

montse cf dijo...

Abrazo enorme a todos y gracias por vuestra visita.

àngels dijo...

Ahora veo que Einstein no era un simple genio, sino un GENIO. Todos los seres humanos llevamos dentro esa poderosa semilla del amor. Algunos, enterrada bajo montañas de tierra, otros la riegan a diario con sus acciones. Cómo me gustaría ver esa bomba de amor en acción!! Sonrío tan sólo al pensarlo.
Abrazo de oso, amiga.